Luego de varias semanas de negociaciones infructuosas entre gremios empresariales y sindicatos, el Gobierno Nacional tomó la decisión de fijar el salario mínimo para el año 2025 mediante un decreto.
Las diferencias irreconciliables entre ambas partes hicieron imposible llegar a un consenso en las mesas de diálogo.
De acuerdo con fuentes oficiales, los gremios proponían un aumento moderado, argumentando la necesidad de controlar la inflación y mantener la competitividad empresarial. Por su parte, los sindicatos exigían un incremento significativo, justificándolo en el alza del costo de vida y la necesidad de mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
El aumento fue del 9.54%, considerado en 123.500; quedando en 1.423.500 a partir del 1 de enero del 2025 en todo el país.
El incremento del subsidio del transporte fue de 38.000 y paso de 162.000 a 200.000.