Sandra Liliana Ortiz Nova rechazó los cargos que le presento la Fiscalía.
La exfuncionaria es señalada de recibir de exdirectivos de la entidad 3.000 millones de pesos en efectivo, que posteriormente transportó en vehículos oficiales y entregó al entonces presidente de Congreso de la República, con pleno conocimiento del origen ilícito de los recursos.
Es así como la Fiscalía General de la Nación presentó ante una juez de control de garantías de Bogotá a la exconsejera para las regiones de la Presidencia de la República, Sandra Liliana Ortiz Nova, y le imputó los delitos de lavado de activos y tráfico de influencias de servidor público.
La exfuncionaria habría recibido, transportado y entregado al expresidente del Congreso de la República, Iván Name Vásquez, 3.000 millones de pesos que tendrían origen ilícito.
Los recursos corresponderían al pago de coimas por el direccionamiento de un contrato en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres que tenía por objeto la compra de 40 carrotanques para llevar agua potable a las comunidades de La Guajira.