En un importante golpe contra el Clan del Golfo, las autoridades lograron la captura y judicialización de una mujer de 18 años, señalada como presunta integrante de este grupo armado organizado que ha sembrado el temor en el municipio de Trujillo.
El operativo conjunto resultó en la incautación de un fusil calibre 5.56 mm, una escopeta Mossberg calibre 12 mm, 242 cartuchos de diferentes calibres, y dos radios de comunicación. Adicionalmente, se encontraron estatutos y documentos alusivos al Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), así como una hoja de cuaderno con la nómina de la zona, detallando “chapa, cargo, zona y sueldo” de los integrantes.
Se presume que las viviendas donde se realizó la captura y los hallazgos habían sido abandonadas por campesinos a raíz del miedo generado por la presencia del grupo criminal. Estas propiedades eran utilizadas por cabecillas y miembros de la subestructura para coordinar actividades delictivas, con el objetivo de ejercer control territorial en las zonas rurales de Trujillo, Riofrío y Bolívar.
La mujer capturada es señalada de ser una colaboradora clave del Clan del Golfo. Según inteligencia militar, su rol dentro de la subestructura incluía el almacenamiento de armamento y material de intendencia, la gestión de la nómina de los integrantes de la zona y el reclutamiento de menores de edad. Este último, al citarlos en sitios estratégicos como la zona rural, contribuía al aumento del control territorial de la organización.
Este grupo armado busca consolidar su presencia en el Valle del Cauca para confrontar a integrantes del ELN por el control territorial del “Cañón de las Garrapatas”. Este corredor es estratégico para el transporte de insumos destinados al procesamiento de estupefacientes, y su disputa ha incidido directamente en el aumento de homicidios en los municipios afectados.